miércoles, 8 de abril de 2009

Sing to your heart's contempt

Valeria Castel



Por alguna razón, seguía pensando en esa puta canción.

Pese a no haberla escuchado en años, parecía estar enraizada a voluntad en mi cerebro. Y ni una sola línea. Ni una sola esta noche. Ni la siguiente, probablemente. Billie me acariciaba los oídos, los recuerdos me acariciaban la nostalgia y la pluma... la malhadada pluma que seguía acariciando el papel, queriendo jodérselo con ansia ciega, sin saber por dónde habría de comenzar a infligir el ataque. Queriendo jodérselo sin invitarle un café, sin preguntarle su nombre.

Como me jodiste anoche.

No me hubiera molestado en lo más mínimo que te hubieses llevado, qué sé yo, un par de zapatos, mis bragas en un afán fetichista, mi teléfono móvil que jamás suena, mi gato gordo. Pero tuviste que ir por lo bajo, trapero bastardo, y llevarte mi inspiración.

Hijo de puta.

3 comentarios:

Nicholas A. Winchester dijo...

Santo Cristo! o.o

ioooo dijo...

gac hossssssssssssss ningunonde los dos se ha dignado a pasar a postear a mi blog y ya saben que sin criticas no hay inspiracion asi q pasen x faaaaaaaaaaaa

ioooo dijo...

gac hossssssssssssss ningunonde los dos se ha dignado a pasar a postear a mi blog y ya saben que sin criticas no hay inspiracion asi q pasen x faaaaaaaaaaaa